Para que se las considere "asequibles", las viviendas con asistencia debe estar al alcance de las personas con ingresos bajos a moderados, el reembolso a la vivienda debe ser adecuado y el costo para el gobierno federal o estatal debe ser razonable. Los residentes deben poder pagar por los cuidados en una vivienda con asistencia con su propio ingreso y beneficios elegibles y aún conservar fondos suficientes para las pólizas de seguro de salud, gastos médicos no reembolsables y una pequeña asignación para necesidades personales o el 5% de su ingreso (la suma mayor de las dos opciones). La institución debe proporcionar una habitación privada y al menos un servicio de cuidados personales para por lo menos el 50% de sus residentes que ganen no más del 300% de la Seguridad de Ingreso Complementario (SSI, sigla en inglés), actualmente $1.656/mes, o prestar estos servicios a una tarifa asequible para los residentes por no más del ingreso actual y los beneficios elegibles más una asignación para necesidades personales. Las instituciones deben estar en condiciones de prestar estos servicios a sus clientes y operar al mismo valor o a un valor aproximado al del mercado. El gobierno federal y estatal no debe pagar más que dos tercios de la tarifa actual de asilos de Medicaid por el alojamiento, las comidas y los servicios de viviendas con asistencia, utilizando todos los reembolsos públicos disponibles.
Comité de Viviendas Módicas con Asistencia